La primavera es la época en la que empezamos a disfrutar del sol y el aire libre en esos días cálidos. Incluso cuando estamos en casa. Sin embargo, las terrazas de las viviendas urbanas no son especialmente grandes y hemos de buscar la manera de disfrutar desde un pequeño balcón. Pero aunque nuestro balcón sea pequeño, podemos sacarle mucho partido.

Despreciar el espacio debido a su tamaño o utilizarlo como pequeño almacén, es un gran error. Y si no nos crees, mira estas cuatros ideas prácticas para disfrutar de los rayos de sol sin salir de casa.

  • Los muebles adecuados

Cuando el tamaño es limitado, debemos buscar los muebles adecuados. Sustituir una mesa grande por una mesa de desayuno con un banqueta, muebles plegables que puedas tener recogidos mientras no se usan son algunas opciones para adaptar el mobiliario al espacio. Poner baldas en las paredes o maceteros en la barandilla pueden hacerte ganar espacio y confort. ¡Las posibilidades son infinitas!

  • Verde que te quiero verde

Las plantas nunca deben faltar en un balcón. Aportan frescura dando un toque natural. Además de colgarlas en la barandilla, puedes decidirte por colocarlas en baldas que se sitúen por encima del nivel de la cabeza. En cualquier caso, no deben faltar nunca. La diferencia es más que notable.

  • Una extensión de la casa

Una muy buena idea cuando el tamaño no es especialmente amplio es decorar nuestro balcón creando continuidad a la estancia con la que esté comunicada. Ya sea el salón, la cocina o el dormitorio, con el buen tiempo podemos mantener las puertas abiertas y dará mayor amplitud tanto a la estancia como al balcón. Para cohesionarlos podemos utilizar tanto los suelos, la decoración del mobiliario o los textiles.

  • Vístelo

¡Y es que los textiles son fundamentales para convertir el balcón en un lugar acogedor y personal! Una alfombra en el suelo, cojines sobre las sillas, o incluso, si el balcón es realmente mínimo, un puf sobre el suelo para crear un mini-rincón de lectura al aire libre. Genera la sensación de estar en una estancia mucho más hogareña sin perder ni un ápice de luz.

Y tú, ¿Cómo disfrutas tu balcón?